Archive for julio 2007
Un año después
Tampoco hemos olvidado las celebraciones en Miami. Esas imágenes develaron la inhumanidad subyacente en quienes se autoproclaman “demócratas” y se ganan la vida construyendo teorías sobre una transición a una “era poscastro”.
Como bien dijo Raúl, a pesar de no tener a Fidel en ninguna acto público en todo este año: “no se detuvo ninguna tarea, en el país hay orden y mucho trabajo, funcionan cotidianamente los órganos de dirección del Partido y el gobierno en la búsqueda colectiva y más efectiva posible de cada problema”.
Igual los analistas de buró vuelven a equivocarse tratando de leer entre líneas, porque si hay algo que ha caracterizado a los líderes de la Revolución, especialmente Fidel y Raúl, es su franqueza, llamando siempre a las cosas por su nombre.
Desde luego no puede esperarse que el discurso del Ministro de las Fuerzas Armadas, sea una copia al calco del estilo de su hermano. Pero otra vez fallan los agoreros por encargo cuando predicen supuesto cambios. Porque el mejor y más aventajado alumno de Fidel es precisamente Raúl.
¿Qué vendrá en el futuro? Más socialismo, eso que no le quepa duda a nadie. Alejado de dogmas y recetas prediseñadas. Aún tenemos mucho que aprender y todavía esos dos maestros que son Fidel y Raúl tienen mucho que enseñarnos.
Lea además:
La Llama eterna, una reflexión de Fidel sobre este tema
Privatización de la salud:
El estreno por el cineasta norteamericano Michael Moore de su documental sobre el sistema de salud de los Estados Unidos, así como las reflexiones de Fidel, han puesto sobre el tapete el tema de la calidad de los servicios de salud, así como han reactivado el debate de sobre su privatización.
¿Estados ineficientes?
Como ocurrió en el resto de los sectores de la economía y los servicios, el principal argumento para la privatización de la salud ha sido la pretendida ineficiencia estatal.
Al traspasarlos a manos privadas se suponía que todas las personas pudieran tener acceso expedito y confiable a la atención médica. Sin embargo las experiencias sobre el encarecimiento de los servicios médicos y su cualitativamente menor calidad, desmienten la idea de que se trata de algo anecdótico o algún caso particular. Es sin lugar a dudas una tendencia, los ejemplos son harto elocuentes.
En Chile de 1952 a 1981 el sistema nacional de salud tenía cobertura universal de acceso gratuito y estaba totalmente financiado por el Estado. En 1981, la dictadura fragmentó el sistema nacional de salud, redujo considerablemente el gasto público en salud. Creó los Institutos de Salud Previsional (ISAPRE), compuestos en su mayoría por compañías aseguradoras privadas (algunas son filiales de las Health Maintenance Organizations o HMO de los EE.UU.) el resto de los seguros médicos los sostiene el Fondo Nacional de Salud (FONASA) la agencia recaudadora única del Estado.
En la práctica ocurrió que las aseguradoras privadas fueron cubriendo a los sectores jóvenes, los cuales son precisamente los que menos se enferman, dejando para el fondo estatal de seguros a los jubilados y enfermos crónicos. Según un análisis del Departamento de Sociología de la Universidad de Texas-Austin: “No hay evidencia de que haya mayor eficiencia como resultado de la privatización, al contrario hay duplicidad en la prestación de servicios. Los municipios más pobres ofrecen servicios de menos calidad que los más ricos”. Y lo más preocupante: “hay cierta evidencia de que se han deteriorado algunos servicios públicos”.
De manera gradual los gobiernos socialdemócratas alemanes fueron desmontando el Estado de bienestar que tan rentable fue para desacreditar al socialismo esteuropeo. Desaparecida la amenaza, fueron cada vez más desentendiéndose del asunto. ¿Resultado?: Las aseguradoras privadas se concentraron en los clientes más económicos. En consecuencia, los fondos de seguro médico reglamentarios se quedan con una gran proporción de miembros con costos más elevados.
Algo más o menos similar aconteció en los Países Bajos, donde los recortes en el gasto de salud pública trajeron el crecimiento del seguro privado, cuya disponibilidad es de por sí excluyente, pues se basa en la capacidad de pago.
Para los colombianos el seguro médico sometido a las leyes del mercado se tradujo en una reducción significativa del porcentaje total de personas con cobertura, donde la peor parte la llevan las mujeres, quienes siendo la mayoría de la población, sólo representa el 39 por ciento de los asegurados.
La “vitrina” estadounidense
En el caso de los servicios de salud en Estados Unidos no puede hablarse de privatización el sentido estricto de la palabra. No porque el Estado mantenga el control sino porque nunca lo ha tenido.
En EE.UU. el protagonismo en el financiamiento de la asistencia sanitaria lo tienen las aseguradoras comerciales. La mayoría de la cobertura se obtiene por medio de una tercera entidad pagadora, como un empleador o el gobierno, que efectúa los pagos, directa o indirectamente, a los proveedores de servicios. Esto, se supone, debe incluir los costos de médicos, hospitales, laboratorios, farmacias, etc., según el tipo de seguro.
Digo se supone porque Michael Moore se encargó demostrar con casos concretos por qué en mayo de este año el Fondo Commonwealth había dicho que la asistencia sanitaria de Estados Unidos es la más cara y la más deficiente del mundo.
La Estrategia de Desarrollo, lanzada en 2002 el Banco Mundial y especialmente promovida por el gobierno de Bush, tiene como pilar fundamental lo llamado por los economistas como cherry picking o cream-skimming (“recolección de cerezas” o “separación de la crema”).
En la práctica es una versión moderna de apartheid que no segrega a las personas por el color de la piel, como hicieron los sudafricanos sino por el poder de la billetera.
La clave, según la Casa Blanca, es separar a los consumidores. Para las empresas privadas: los servicios rentables, o sea, aquellos que atienden a quienes poseen suficientes ingresos, sobre todo los consumidores urbanos y de clase media. El resto, entiéndase las minorías raciales y los pobres quedaría para el gobierno o a las ONG.
Esto sería medianamente acertado si tanto el gobierno federal como los estatales dispusieran fondos suficientes para hacer frente a la paulatina desaparición de la clase media estadounidense, lo cual ha incrementado la cantidad de personas que no pueden acogerse a las aseguradoras privadas.
Sin embargo la política de los gobiernos, primero los demócratas y más aún con los republicanos ha ido en el sentido inverso.
El ejemplo más reciente no tiene ni un mes. El presidente Bush acaba de reiterar que vetará un proyecto de ley que ampliaría el seguro médico para cubrir a más de tres millones de niños de familias de bajos ingresos. Incluso llegó a admitir que: “el gobierno no puede proporcionar asistencia médica asequible”.
A mediados de julio los congresistas de ambos partidos habían convenido destinar 35 mil millones de dólares adicionales al Programa Estatal de Seguro Médico para Niños (SCHIP, por sus silgas en inglés) en los próximos cinco años. El incremento beneficiaría a ocho millones de niños sin seguro médico del país, así como también a los adultos cuyos ingresos son demasiado bajos para incluirlos en Medicaid.
Pero al Ejecutivo no le hacían ninguna gracia porque el dinero para elevar el presupuesto del SCHIP saldría de aumentar los impuestos federales a los cigarrillos. Esto traería las presiones de las transnacionales tabaqueras fuertemente ligadas a la Casa Blanca.
Los reiterados recortes a los fondos estatales para la salud provocarán, incluso una carencia de médicos en Estados Unidos en el futuro cercano, alertó el año pasado Elena Ríos, presidenta de la Asociación Nacional Médica Hispana (National Hispanic Medical Association o NHMA).
“La capacitación de un médico toma 10 años, y ya existe una escasez, particularmente de doctores que puedan prestar servicios en las comunidades rurales”, dijo Ríos quien advirtió que los estadounidenses enfrentarán una grave escasez de médicos para el año 2020.
La principal razón para la alarma son los recortes a los programas federales para estudiantes de medicina con bajos ingresos. Entre ellos están el Health Careers Opportunity Program (HCOP) y el Hispanic Centers of Excellence (HCE), los cuales sufrieron recortes drásticos del orden de aproximadamente 65 millones de dólares en el 2007.
Por otro lado también se vino abajo el mito de que Ejército estaba fuera de los problemas cuando 23 de febrero el Washington Post sacó a la luz el deplorable estado del hospital Walter Reed.
Paredes humedecidas, suciedad por doquier fue lo que describieron los reporteros Dana Priest y Anne Hull, tras cuatro meses de entrevistas a soldadosy visitas al Edifico 18 del Walter Reed. Fue como abrir la caja de Pandora, pues comenzaron a aparecer más y mas evidencias de cómo los veteranos de Irak y Afganistán tienen que esperar meses y hasta años para recibir tratamiento, el cual ni siquiera es de mediana calidad.
Quizás el consejo más sencillo, pero a la vez elocuente, lo dió Donna Smith. Una mujer de 52 años que tras años de luchar con las aseguradoras, a la pregunta de cual sería su mensaje para los países latinoamericanos que están constantemente debatiendo si deberían privatizar o no los servicios de salud, respondió: “No privaticen. En mi experiencia, si dejas que en una ecuación entre el factor ganancia, este se convierte en el factor dominante de esa ecuación.”
Cuba le devolvió su dignidad
En una entrevista, esta mujer agradece al pueblo cubano por sus atenciones. A ella también le digo: ¡Por nada Donna!
A continuación reporduzco la entrevista:
Donna Smith a Cuba: Cómo agradecer la devolución de la dignidad
Por: Fidel Narváez
(Economista ecuatoriano. Activista de derechos humanos. Dirigente de la Asamblea Permanente de Derechos Humanos de Ecuador.)
Tomado de: redvoltaire.org
En el marco del Foro Social de los Estados Unidos, realizado por primera vez en este país, en la ciudad de Atlanta se presentó el preestreno de la película SICKO, del director norteamericano Michael Moore que, al igual que en sus producciones anteriores («Bowling for Columbine» y «Fahrenheit 9/11»), desnuda el poderío económico de las grandes corporaciones en USA, en este caso el de las Aseguradoras Privadas de Salud.
En la ceremonia de preestreno de Sicko logré esta entrevista con una de las personas cuyo caso es tratado en la película. Ella me puso una única "condición" para aceptarla: que le haga llegar sus saludos al pueblo de Cuba, con el cual ella afirma sentirse en deuda de por vida. Le prometí que así lo haría, a través de la Asamblea Permanente de Derechos Humanos y de la Embajada de Cuba en Ecuador.
FIDEL NARVÁEZ: ¿Por favor, me puedes dar tu nombre y decirnos de dónde vienes?
DONNA SMITH: Mi nombre es Donna Smith y vengo de Denver, Colorado, en los Estados Unidos.
FN: Donna, acabamos de ver el preestreno de esta película espectacular, el más reciente documental de Michael Moore (SICKO), tú has sido parte de ella, prácticamente el film comienza con tu caso y luego apareces también en la parte final. ¿Cómo Michael te contactó para la película?
DS: La verdad es que yo le escribí un e-mail a él hace como trece o catorce meses. Él hizo un llamado para receptar historias trágicas de atención a la salud. Un amigo me había dicho que él (Michael Moore) estaba haciendo un documental sobre la atención de salud.
Una noche, estaba sola y toda deprimida sobre mi situación de salud y entonces mandé un e-mail. Luego no recibí ninguna noticia por cerca de seis semanas, cuando recibí un e-mail de ellos (el equipo de producción) diciéndome que querían que hable con Michael Moore.
FN: Y entonces fuiste a entrevistarte con Michael Moore…
DS: Ellos me llamaron, los productores vinieron a vernos y les entregamos la primera documentación del caso.
Tú sabes... hay gente que critica a Michael Moore insinuando que tal vez no se basa en hechos reales, pero te juro que yo tuve que proveer mucha documentación y muchísima información de respaldo antes de que los productores fueran más adelante con mi caso.
FN: Antes de ver la película ¿sabías tú algo sobre los sistemas de atención de salud en otros países? En la película hemos visto acerca los sistemas de salud en Francia, en Inglaterra, en Canadá…
DS: Había escuchado algo principalmente sobre Canadá e Inglaterra, porque pienso que es sobre lo que los medios de noticias en Estados Unidos hablan y lo que escuchamos es que supuestamente ahí tu tienes que pasar por largas esperas para recibir atención y que el trato no es bueno… que esa gente debe pagar unos impuestos terribles… de manera que yo era como la mayoría de los norteamericanos, no sabía mucho sobre lo que otros países hacen.
FN: ¿Y sobre el sistema de salud en Cuba?
DS: No sabía nada sobre el sistema cubano. Sabes, mi generación… yo tengo 52 años y los de mi generación viene de los años sesentas, cuando veíamos a John F. Kennedy sentado en la oficina ovalada preocupado siempre por los misiles cubanos.
FN: ¿Tenías temores de visitar Cuba?
DS: No, no si Michael Moore iba, pensé que con él estaría bien.
FN: Después de tu experiencia en esta película ¿ha cambiado en algo tu vida personal?
DS: Absolutamente, el sistema cubano ha sido tan diferente al sistema norteamericano.
Cuando fui a Cuba yo estaba con tan enferma que tenía 9 prescripciones médicas, no había sido evaluada por «apnea del sueño» [1] por 9 años y ahí me hicieron un estudio completo de mi sueño, conseguí nuevos lentes, dejé de tomar 5 prescripciones de las que podía prescindir.
Mi salud mejoró notablemente y sobre todo aprendí mucho del pueblo cubano sobre humanidad.
Yo no sé cómo se puede agradecer a alguien por devolverte la dignidad y porque les importe tanto el devolvértela. Esa es una experiencia muy difícil de describir.
FN: Antes de tomar parte en esta película ¿eras tú ya una activista luchando por mejorar las cosas en tu país, su sistema de salud por ejemplo?
DS: No, yo estaba demasiado ocupada luchando por mejorar mi propia salud… No sabes todo lo que implica el día a día tratando de conseguir que las aseguradoras pagaran por la atención médica de mi marido, y por mi atención médica.
Cuando estás sufriendo por causa de los seguros no te queda nada de tiempo para tratar de hacer otra cosa.
A través de esta película, a través de Michael Moore haciendo esto, y a través de la asombrosa generosidad del pueblo cubano, yo puedo ahora tener una voz y desearle a cada americano que tenga la experiencia que yo tuve en Cuba.
FN: ¿Cual sería tu mensaje para los países latinoamericanos que están constantemente debatiendo si deberían privatizar o no los servicios de salud, muchos de ellos tienen gran parte de sus sistema bajo aseguradoras privadas? ¿Cuál sería tu mensaje?
DS:No privaticen. En mi experiencia, si dejas que en una ecuación entre el factor ganancia, este se convierte en el factor dominante de esa ecuación.
FN: ¿Y cual sería tu mensaje para el pueblo cubano?
DS:A los cubanos les digo: ¡Que Dios los bendiga!.
No sé cuántas veces los escuche decir…, cada vez que yo decía gracias, ellos respondían "por nada" (Donna lo pronuncia en español y con lágrimas a la vez).
Nunca me digan eso otra vez. Ustedes me devolvieron todo!
[1] Apnea del sueño es una enfermedad cuyos principales síntomas son el ronquido persistente, cortes de la respiración durante el sueño y somnolencia excesiva durante el día.
El memorando que citó Fidel
En las reflexiones tituladas, “La tiranía mundial”, Fidel citó algunas partes de un texto firmado por Jack Hwkins, jefe paramilitar para los preparativos de la invasión mercenaria por Bahía de Cochinos.
Dicho más claramente: uno de los oficiales más vinculados al rotundo fracaso de Bahía de Chinos rindió cuentas sobre su trabajo; tratando, obviamente, de salvar su pellejo. Especialmente porque se suponía que todo debía salir según lo programado.
El coronel del Cuerpo de Infantería de Marina de los Estados Unidos, Jack Hawkins, se incorporó oficialmente al proyecto el primero de septiembre de 1960. Durante todo el tiempo que duró al operación despachaba directamente con las figuras más importantes de la agencia, a saber: el jefe de
Fidel concretamente se refirió a partes cuatro y cinco de “memo”, dedicadas a los “conceptos paramilitares” y la evaluación de los “resultados del programa de resistencia interna entre septiembre de 1960 y abril de
Como recordara el presidente cubano, la idea inicial de
Sin embargo el amplio apoyo popular al Gobierno Revolucionario, la eficiente labor de los órganos de la seguridad del estado y el eficaz batida a las bandas de bandidos por las Milicias Nacionales Revolucionarias, forzaron el cambio hacia la táctica de un desembarco aeronaval por punto aislado de las costas cubanas para establecer un cabeza de playa, a la que trasladaría un “gobierno provisional”.
Es lo que se dio en llamar la doctrina de la negación plausible, dicho en palabras del presidente Eisenhower, cada uno de los miembros del gobierno yanqui debía “estar preparado para jurar que él [el presidente] nunca había oído nada al respecto”.
Este precepto condicionó, por ejemplo los contactos de
El celo en este sentido se llevó al extremo de que los aviones utilizados para la invasión fueron los bombarderos ligeros B-26, los cuales como dijera Hawkins “habían sido distribuidos en varios países extranjeros incluyendo América Latina y se podía por tanto, satisfacer la exigencia de que los Estados Unidos no se vieron involucrados en este proyecto”. Eso sin hablar de que los aparatos fueron pintados con las insignias de
Luchador antiterrorista cubano rompe cerco informativo sobre su caso
En un hecho sin precedentes, Gerardo Hernández Nordelo, uno de los cinco luchadores antiterroristas cubanos, preso en Estados Unidos desde 1998, concedió una entrevista a la cadena radial británica BBC.
Escuche a la versión completa de 16 minutos aquí (En inglés)
Otro sicario de la Familia Bush sale ileso de la justicia
George W. Bush, afirma que habla con Dios. Pero los hechos recientes indican que superó la etapa de las conversaciones y pasó al estadío de sustituir las funciones divinas. Solo eso puede explicar que le haya concedido el perdón al ex asesor de la Casa Blanca Lewis "Scooter" Libby.
En este caso el beneficiado, no mostró intensión alguna de arrepentirse de sus actos. Al contrario, antes de que su defendido fueran condenado a 30 meses de prisión, 250 mil dólares en multas y dos años de libertad condicional por obstrucción de la justicia y mentir a investigadores, los abogados de "Scooter", lo encomiaron como un funcionario de incuestionable “integridad”, destacado por su “profesionalismo, su lucha contra los enemigos del país y su labor como buen padre de familia y esposo”.
Con relación a su conducta doméstica no tenemos pruebas de lo contrario. La competencia para hacer su trabajo, tampoco puede objetársele. Durante el tiempo que se desempeñó como asesor del vicepresidente Dick Cheney, demostró sorprendentes aptitudes como fabricante de las justificaciones para invadir Irak; y de paso, ajustarle las cuentas a quienes se atrevieran a contradecir la historia oficial de que Sadam Hussein tenía armas de destrucción masiva y estaba dispuesto a usarlas.
Por eso un funcionario tan “dedicado” no dudó en arruinarle la carrera a Valerie Plame, cuando filtró a la prensa que ella era una agente clandestina de la Agencia Central de Inteligencia (CIA). Hacerlo era preciso para destruir la credibilidad del esposo de Valery, Joseph Wilson, ex embajador de Estados Unidos en Gabón, quien se había atrevido a decir en el New York Times que Sadam no había tratado de comprar uranio en Níger. Cuando su tarea era precisamente demostrar el guión escrito por la administración Bush.
Quizás el único error de Libby fue no protegerse lo suficiente. Es sabido que otros “pesos pesados” como el “cerebrito” de Bush, Karl Rove, algún que otro subsecretario de Estado y hasta el mismísimo vicepresidente Richard Cheney relevaron a los medios el empleo oculto de Plame.
Así las cosas, a principios de junio el juez federal Reggie Walton dictó la referida condena. Pero Libby no pasó ni siquiera una noche tras las rejas. Antes de que se hiciera efectiva la sentencia Bush afirmó en un comunicado: “Respeto el veredicto del jurado. (...) Pero he concluido que la sentencia de cárcel recaída sobre el Sr. Libby es excesiva. Por lo tanto, conmuto la parte de la sentencia del Sr. Libby que requería que pasara 30 meses en prisión.”
Si ya era de por sí cosmética la condena de dos años y medio de cárcel para quien violó las leyes federales que protegen la identidad de los agentes de inteligencia y obstruyó la justicia. Conmutarla equivale a un simple regaño, que en nada significa una advertencia de “no lo hagas más”, sino un pragmático “cuídate mejor para a próxima”.
The New York Times dio en el clavo al decir que: “Bush lo que parece en realidad es un hombre preocupado por lo que pudiera narrar uno de sus ex colaboradores al ser inminente su entrada a la celda”. Acontecimientos anteriores evidencias esa afirmación.
Si no, ¿cómo explicar que dos terroristas confesos como Luis Posada Carriles y Orlando Bosh estén el calle?. Únicamente porque ellos, como Libby, han servido a los intereses de la familia Bush y por tanto conocen muchos detalles sucios, lo cual los hace merecedores del “perdón” de sus amos.