Archive for noviembre 2008
Negociaciones Estados Unidos - Cuba: ¿Quién pone las trabas?
Por eso, cualquier declaración, atribuida u oficial, de una alto dirigente cubano en el sentido de que es posible sentarse a conversar, genera todo tipo de especulaciones. Así ocurrió cuando el presidente cubano Raúl Castro afirmó en uno de sus primeros discursos después de asumir el cargo, que su país estaba dispuesto a entablar conversaciones con un eventual nuevo gobierno estadounidense.
Pareció como si con esa simple afirmación terminaría el antagonismo entre ambos países, al menos eso quiso hacer creer buena parte de la prensa internacional.
Las lecciones de la historia
Lo ocurrido hasta ahora indica que es a Estados Unidos a quien más trabajo le cuesta emprender el camino del intercambio pacífico. Es en Washington donde la más insignificante insinuación de entablar un diálogo serio y sin condiciones previas con la Cuba, provoca las reacciones más diversas, como si se tratara de entregar al país.
Unas de las razones que abrían decretado la sentencia de muerte del presidente John F. Kennedy, se cree puede haber sido sus intensiones de alcanzar un modus vivendi con la entonces naciente Revolución Cubana. Después que las cosas no le salieran bien en la invasión por Bahía de Cochinos en 1961 y al año siguiente en la Crisis de Octubre.
La distensión que trató el presidente Carter en los años 70 tuvo su fruto más visible en el establecimiento de las secciones de intereses en ambas capitales, en la firma de acuerdos en materia de explotación pesquera y en la flexibilización de las restricciones a los contactos binacionales.
Este intento fue rápidamente torpedeado en la segunda mitad de la administración por los sectores más duros, tanto en el Departamento de Estado como desde la comunidad de inteligencia. De lo contrario la CIA no hubieran permitido que grupos terroristas completamente controlados por ellos como CORU y Omega 7 operaran con completa libertad contra personal civil cubano; perpetrando crímenes como la explosión en pleno vuelo de un avión de Cubana de Aviación en 1976 o el asesinato de diplomáticos y funcionarios de la Isla en Nueva York, México y Argentina.
Incluso durante la muy agresiva administración Reagan fue posible sentarse a platicar, alcanzándose acuerdos en materia migratoria.
A finales de los 80` a más de uno en la Casa Blanca y el State Deparment se le nubló la vista al escuchar la exigencia del gobierno angolano de que era imprescindible la presencia de representantes cubanos en las negociaciones que sucedieron a la derrota sudafricana en Cuito Cuanavale. Luego, como recordaría uno de los diplomáticos estadounidenses que estuvo presente, lo aceptaron, aclarando que solo hablarían de África.
Más tarde en 1995, con Clinton en la Oficina Oval, fue posible fijar acuerdos migratorios para coartar la peligrosa situación creada. Adicionalmente se estableció un beneficioso clima de calma alrededor de la Base Naval de Guantánamo mediante contactos entre militares de ambos países.
Pero de nuevo se abortó la tentativa con la impunidad de organizaciones como Hermanos al Rescate interesadas en provocar un conflicto armado, la firma de la Ley Helms-Burton y la detención y posterior enjuiciamiento de cinco cubanos que vigilaban en Miami las actividades no solo del grupo que dirige José Basulto, sino también de otros connotados terroristas como Orlando Bosh.
¿Durante la administración de Bush hijo? ¡Ni hablar!.
¿Es posible negociar?
Los ejemplos anteriores lo corroboran. Al mismo tiempo enseñan cuán impredecible es determinar cuando estarán preparados para avanzar, no en Cuba, que tiene bien claras sus prioridades, sino en Estados Unidos.
Antes de ser electo, Barak Obama afirmó: “Como presidente, estaré dispuesto a conducir esa diplomacia en la ocasión y el momento que considere oportunos, pero sólo cuando tengamos la oportunidad de avanzar a favor de los intereses de Estados Unidos y de la causa de la libertad del pueblo cubano”.
Manifestarse en esto términos demostró que en 50 años no ha variado la interpretación imperial, siempre desde la prepotencia y con la intensión de controlar los términos de la agenda.
De nuevo una significativa figura estadounidense comenzaba con el pie equivocado, pues si algo no ha aceptado jamás la Revolución Cubana, ni de enemigos y mucho menos de amigos, es las imposiciones.
Otro aspecto clave para entender la actitud ambivalente y poco seria de las diferentes administraciones de EE.UU. lo aporta el Esteban Morales, investigador del Centro de Estudios Hemisféricos y sobre Estados Unidos (CEHSEU), al advertir que “una frustración de la política norteamericana es la de siempre haber considerado que Cuba estaría dispuesta, en algún momento, a sacrificar sus compromisos internacionales a cambio de un acercamiento a los Estados Unidos; y esta precepción, sin lugar a dudas, comprobadamente insustentada por la actuación de Cuba, siempre se ha afianzado en la política norteamericana en aquellos momentos en que se han producido acercamientos entre ambos países”. [1]
Cuba ha demostrado suficiente pericia negociadora en muchos temas sensibles. No solo en asuntos tan peligrosos como la manera en que se concluye una guerra, como fue el caso de Angola, sino también en otros que interesarían del otro lado del estrecho de la Florida como es el relacionado con las compensaciones por las propiedades de ciudadanos estadounidenses nacionalizadas por la Revolución a principios de los años 60`.
La Mayor de la Antillas alcanzó acuerdos para indemnizar a los nacionales cuyas propiedades fueron nacionalizadas, de países como Francia, España, Suiza, y Canadá. De modo que no hay razón económica que impida no hacerlo con EE.UU. sin embargo al existencia de leyes como la Ley Helms-Burton, indican que es de aquel lado donde resulta más complicado progresar hacia pláticas civilizadas.
A pesar de todo, el gobierno cubano ha reiterado su mensaje conciliatorio, entre los cuales pueden citarse los enviados por Raúl, tanto en su palabras el 2 de diciembre de 2006, como más tarde el 26 de julio de 2007 en las cuales reiteró que el nuevo gobierno que surja en Estados Unidos tendrá que decidir “si mantiene la absurda, ilegal y fracasada política contra Cuba o acepta el ramo de olivo que tendimos en el 50 aniversario de las Fuerzas Armadas Revolucionarias”.
Por tanto, hace mucho rato que es palpable la voluntad cubana de terminar con un enfrentamiento que ciertamente no inició, la cual como se ha visto ha sido señalada públicamente tanto por Fidel, como por Raúl. No porque se sienta derrotada, sino por la vocación pacifista del país que solo aspira a que se le reconozca el derecho a ser independiente. Queda, como siempre esperar a que desde el Norte lo comprendan.
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[1] Esteban Morales Domínguez. “La política del condicionamiento y el condicionamiento de la política”. Ensayo para el libro El conflicto Estados Unidos-Cuba. Centro de Estudios Hemisféricos y sobre Estados Unidos (CEHSEU) Universidad de La Habana, 1998.
Venezuela pos-elecciones regionales: Los números no mienten
Pero yendo directo a los números tenemos que el Partido Socialista de Venezuela (PSUV), obtuvo el 70 por ciento de las gobernaciones del país (19 de 23) y 80 por ciento de las alcaldías (265 de 327). Mientras que la sumatoria de la oposición tendrá gobernadores en los estados de Zulia, Nueva Esparta, Carabobo y Miranda, además de la Alcaldía Metropolitana de Caracas.
Las fuerzas oligárquicas celebran como si se tratara de la antesala del derrocamiento del gobierno que encabeza Hugo Chávez, amparados en el innegable peso económico que tiene los estados cuyas gobernaciones no lo apoyarán.
Al hacerlo olvidan que la mayor parte de las alcaldías de los estados considerados suyos, están en manos de los socialistas. De manera que no les será muy fácil obstruir el avance de los programas gubernamentales, no solo por inevitable conflicto con el gobierno federal, sino también por la resistencia que encontrarán en los municipios controlados por el PSUV.
A todas luces sobrestiman sus posibilidades pues el escenario difiere mucho de existente hace 10 años. Hoy el gobierno bolivariano está mucho más consolidado y tiene bajo su control los principales recursos energéticos y financieros del país, los cuales sí son claves para mantener con vida a la economía nacional; colocándolo en una buena posición para afrontar los eventuales efectos de la crisis económica mundial, especialmente ante el descenso del precio del petróleo (cayó desde 140 a 52 dólares el barril).
Súmese que por la carencia de una propuesta verdaderamente alternativa y su natural tendencia a la búsqueda del beneficio propio, continúan siendo incapaces de presentarse como agrupación política unitaria. Por tanto el margen concreto de acción que tienen es mucho menor que en 1999.
Victoria cierta
El proyecto socialista que encabeza Chávez logra, por su parte, consolidar una mayoría contundente en el mapa político nacional que le permitirá, la menos en teoría, continuar profundizando y concretando los diversos programas de beneficio social y proseguir en el empeño de hacer realidad la democracia desde abajo.
Desde luego deberá tomar nota de las causas de las derrotas en el Distrito Capital y las razones que igualmente provocaron los demás reveses. Un punto que alerta sobre la necesidad de articular acciones más inteligentes ante los sectores de la pequeña burguesía y los sectores poco politizados. Estos pueden no notarse mucho en estados de amplia mayoría popular, pero en otros como Nueva Esparta, Zulia y Miranda pueden marcar la diferencia en una elección.
Tienen además el enorme reto de que el PSUV no sea simplemente un partido electoral o un megaclub de fans del presidente Chávez, sino un verdadero partido de masas, participativo, incluyente y antidogmático.
La victoria del 23 noviembre es una oportunidad inmejorable para continuar avanzando en el camino hacia un socialismo que no está escrito en los libros y que saldrá de rica articulación entre teoría y práctica venezolanas.
Lea Además:
Transparencia Total
(Por Fidel Castro Ruz)
No hay dudas: la Revolución bolivariana ganó en los comicios regionales
(Por Marina Menédez Quintero)
Victoria de los socialistas venezolanos en las decisivas elecciones del 23 de noviembre de 2008
(Por James Petras)
Fidel: ante la crisis, exijamos derehos sin ponernos de rodillas
Por: Fidel Castro Ruz
Noviembre 23 de 2008. 7 y 30 p.m.
Como si no existiesen suficientes causas para enloquecer, la proliferación de siglas con motivo de la crisis se multiplica de tal modo, que nadie acaba de entenderlas. La primera fue la del G‑20, grupo selecto que en Washington pretendió representar a todos; la segunda, el grupo también selecto de APEC que se reunió en Lima; ahí estaban presentes el país más rico, Estados Unidos, en el número uno, con un PIB per cápita de 45 mil dólares por año, y el que ocupa alrededor del número 100, la República Popular China, con 2 483, el mayor inversor en Bonos del Tesoro de aquel país.
El G‑192 es como el presidente Leonel Fernández, de la República Dominicana, que no está en ninguno de los dos, denomina a tal grupo, aludiendo a la cifra de miembros de las Naciones Unidas en una conferencia económica con la participación de Joseph Stiglitz, Premio Nóbel de esa ciencia.
George Soros, gran magnate de origen húngaro y ciudadano norteamericano inmensamente rico, escuchaba entre otras importantes personalidades.
Es tarea de ajedrecistas desentrañar los argumentos de tan diversos intereses nacionales y empresariales de los grupos G‑20 y G‑21.
Lo real es que, si un país del Tercer Mundo suscribe a la vez acuerdos de libre comercio con ocho o diez países desarrollados o emergentes, entre los cuales algunos se caracterizan por ser productores tradicionales de mercancías abundantes y atractivas a bajo costo o productos industriales sofisticados, como Estados Unidos, Canadá, Japón, Corea del Sur, etcétera, la naciente industria de un país en desarrollo tendrá que competir con los sofisticados productos que salen de la industria de los más desarrollados o de las manos laboriosas de sus poderosos socios, uno de los cuales maneja a su antojo las finanzas mundiales. Les correspondería sólo el papel de productores de materias primas baratas requeridas de grandes inversiones que serán en todo caso propiedad extranjera con plenas garantías contra veleidades nacionalizadoras. No les quedaría más que las manos extendidas esperando el piadoso apoyo al desarrollo, y una eterna deuda a pagar con el sudor de sus hijos. ¿No es acaso lo mismo que ha ocurrido hasta hoy?
Por ello no vacilo en solidarizarme con la posición de Chávez, cuando afirma que no está de acuerdo con la receta de Lima. Sobran razones. Observemos el desarrollo de los acontecimientos, exigiendo derechos sin ponernos de rodillas.
Los Yes Men: Megabroma muy en serio
Además se incluía otras informaciones sobre aprobación en el Congreso estadounidense de la atención médica universal, la nacionalización de los grandes consorcios petroleros ExxonMobil y ChevronTexaco para financiar los esfuerzos contra el cambio climático, la creación de un modelo de economía sana y la utilización de iglesias evangélicas para albergar refugiados iraquíes.
Cuando los asombrados lectores no salían de su asombro supieron que se trataba de otra de las bromas, pero muy en serio, de los “Yes Men” un grupo de activistas que ha acaparado titulares poniendo en ridículo a varias de las grandes transnacionales.
Ahora le tocó al “respetadísimo” New York Times hacer el papelazo al tener que desmentir los más de un millón y medio de ejemplares, donde se disculpaban por haberse hecho eco de las afirmaciones erróneas del gobierno de Bush sobre la existencia de armas químicas que llevaron a la guerra de Irak.
Al hacerlo los editores del Times neoyorkino quedaron al descubierto pues nunca admitieron su culpa de haber dado por cierta las fábulas sobre las armas de destrucción masiva que no tenía Saddam Hussein.
"Corrección de identidad"
Ellos practican lo que han dado en llamar "corrección de identidad" o sea se hacen pasar por representantes de poderosas organizaciones o compañías, para decir verdades incómodas para estas organizaciones, las cuales al desmentirlas quedan en evidencia.
Así lo ocurrió a la Dow Chemical, quien para desmentir la trastada de los Yes Men admitió que no hizo nada para evitar el desastre químico de su fábrica de Bhopal, India, que provocó la muerte a sesenta mil personas.
También fue notorio su “golpe” a la Organización Mundial de Comercio cuando registraron en Internet el sitio www.gatt.org como el genuino de dicho organismo internacional. Pero en esa página no aparecieron las tradicionales loas al libre mercado sino la denuncia a los desmanes del comercio internacional. Por increíble que parezca muchos medios de prensa creyeron comunicarse con los reales ejecutivos de la OMC, y hecho a andar el escándalo.
Otras de sus “travesuras” en la red fue el apoderarse del dominio web www.gwbush.com para recordar el pasado toxicómano y los vínculos de su abuelo con los nazis, del todavía presidente de los Estados Unidos George W. Bush.
El estilo desenfadado de estos hombres hace recordar la manera en que Michael Moore explica al público las barbaridades de las grandes empresas capitalistas. Pero como el cineasta estadounidenses, tras la hilaridad que pueden provocar con sus “fechorías” dan una mirada muy en serio a la barbarie escondida tras la luces de neón de las grandes urbes del capitalismo.
El parto de los Montes
Noviembre 16 de 2008
4 y 12 p.m.
Bush se mostraba feliz con tener a Lula a su diestra en la cena del viernes. A Hu Jintao, al que respeta por el enorme mercado de su país, la capacidad de producir bienes de consumo a bajo precio y el caudal de sus reservas en dólares y bonos de Estados Unidos, lo sentó a su izquierda.
Medvédev, a quien ofende con la amenaza de ubicar los radares y la cohetería estratégica nuclear no lejos de Moscú, fue ubicado en un asiento distante del anfitrión de la Casa Blanca.
El rey de Arabia Saudita, un país que producirá en un futuro próximo 15 millones de toneladas de petróleo ligero a precios altamente competitivos, quedó también a su izquierda, al lado de Hu.
Su más fiel aliado en Europa, Gordon Brown, Primer Ministro del Reino Unido, no aparecía cerca de él en las imágenes.
Nicolás Sarkozy, descontento con la arquitectura actual del orden financiero, quedó distante de él, con el rostro amargado.
Al Presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, víctima del resentimiento personal de Bush y asistente al cónclave de Washington, ni siquiera lo vi en las imágenes televisadas de la cena.
De esa forma fueron ubicados los asistentes al banquete.
Cualquiera hubiera pensado que al día siguiente se produciría el debate de fondo sobre el peliagudo tema.
Temprano en la mañana del sábado, las agencias informaban sobre el programa que tendría lugar en el National Building Museum de Washington. Cada segundo estaba programado. Se analizarían la actual crisis y las medidas a tomar. Se iniciaría a las 11 y 30 hora local. Primero, sesión gráfica: “fotos de familia”, como las llamó Bush; veinte minutos después, la primera plenaria, seguida de una segunda a la mitad del día. Todo rigurosamente programado, hasta los nobles servicios sanitarios.
Los discursos y análisis durarían aproximadamente tres horas y 30 minutos. A las 3 y 25, hora local, almuerzo. De inmediato, a las 5 y 5, declaración final. Una hora después, a las 6 y 5, Bush marcharía a descansar, cenar y dormir plácidamente en Camp David.
El día transcurría, para los que seguían el evento, con la impaciencia por conocer cómo en tan breve tiempo se abordarían los problemas del planeta y de la especie humana. Estaba anunciada una declaración final.
El hecho real es que la declaración final de la Cumbre se elaboró por asesores económicos preseleccionados, bastante afines al pensamiento neoliberal, mientras Bush en sus pronunciamientos pre y pos cumbre reclamaba más poder y más dinero para el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial y otras instituciones mundiales que están bajo riguroso control de Estados Unidos y sus más cercanos aliados. Ese país había decidido inyectar 700 mil millones de dólares para salvar a sus bancos y empresas transnacionales. Europa ofrecía una cifra igual o mayor. Japón, su más firme pilar en Asia, ha prometido una contribución de 100 mil millones de dólares. Esperan de la República Popular China, que desarrolla crecientes y convenientes vínculos comerciales con los países de América Latina, otra contribución de 100 mil millones procedentes de sus reservas.
¿De dónde saldrían tantos dólares, euros y libras esterlinas como no fuera endeudando seriamente a las nuevas generaciones? ¿Cómo se puede construir el edificio de la economía mundial sobre billetes de papel, que es en lo inmediato lo que realmente se pone en circulación, cuando el país que los emite sufre un enorme déficit fiscal? ¿Valdría la pena tanto viaje por aire hacia un punto del planeta llamado Washington para reunirse con un Presidente al que le quedan sólo 60 días de gobierno, y suscribir un documento que ya estaba diseñado de antemano para ser aprobado en el Washington Museum? ¿Tendría razón la prensa radial, televisiva y escrita de Estados Unidos al no concederle atención especial a ese viejo rejuego imperialista en la cacareada reunión?
Lo increíble es la propia declaración final, aprobada por consenso de los participantes en el cónclave. Es obvio que constituye una aceptación plena de las exigencias de Bush, antes y durante la cumbre. A varios de los países participantes no les quedaba otra alternativa que aprobarla; en su lucha desesperada por el desarrollo, no deseaban aislarse de los más ricos y poderosos, así como de sus instituciones financieras, que constituyen mayoría en el seno del Grupo G‑20.
Bush habló con verdadera euforia, usando palabras demagógicas, leyó frases que retratan la declaración final:
“La primera decisión que tuve que tomar ―dijo― fue quiénes venían a la reunión. Decidí que teníamos que tener a las naciones del Grupo de los 20, en lugar de solamente el Grupo de los Ocho o el Grupo de los Trece.
“Pero una vez que se toma la decisión de tener al Grupo de los 20, la pregunta fundamental es con cuántas naciones de seis diferentes continentes, que representan a diferentes etapas de desarrollo económico, es posible alcanzar acuerdos que sean sustanciales, y me complace informarles que la respuesta a esa pregunta es que lo logramos.
“Estados Unidos ha tomado algunas medidas extraordinarias. Ustedes, que han seguido mi carrera, saben, yo soy un partidario del libre mercado, y si uno no toma medidas decisivas, es posible que nuestro país se suma en una depresión más terrible que la Gran Depresión.”
“Recién empezamos a trabajar con el fondo de 700 mil millones de dólares que está comenzando a liberar dinero a los bancos.”
“De manera que todos entendemos la necesidad de promover políticas económicas a favor del crecimiento”.
“La transparencia es muy importante para que los inversionistas y los reguladores puedan saber exactamente qué está pasando.”
El texto del resto de lo que dijo Bush es por el estilo.
La declaración final de la Cumbre, que requiere por su extensión media hora para leerlo en público, se define a sí misma en un grupo de párrafos seleccionados:
“Nosotros, los líderes del Grupo de los 20, hemos celebrado una reunión inicial en Washington el 15 de noviembre entre serios desafíos para la economía y los mercados financieros mundiales…”
“…debemos poner las bases para una reforma que nos ayude a asegurarnos de que una crisis global como esta no volverá a ocurrir. Nuestro trabajo debe estar guiado por los principios del mercado, el régimen de libre comercio e inversión…”
“…los actores del mercado buscaron rentabilidades más altas sin una evaluación adecuada de los riesgos y fracasaron…”
“Las autoridades, reguladores y supervisores de algunos países desarrollados no apreciaron ni advirtieron adecuadamente de los riesgos que se creaban en los mercados financieros…”
“…las políticas macroeconómicas insuficientes e inconsistentemente coordinadas, e inadecuadas reformas estructurales, condujeron a un insostenible resultado macroeconómico global.”
“Muchas economías emergentes, que han ayudado a sostener la economía mundial, cada vez más sufren el impacto del frenazo mundial.”
“Subrayamos el importante papel del FMI en la respuesta a la crisis, saludamos el nuevo mecanismo de liquidez a corto plazo y urgimos a la continua revisión de sus instrumentos para asegurar la flexibilidad.
“Animaremos al Banco Mundial y a otros bancos multilaterales de desarrollo a usar su plena capacidad en apoyo de su agenda de ayuda…”
“Nos aseguraremos de que el FMI, el Banco Mundial y los otros bancos multilaterales de desarrollo tengan los recursos suficientes para continuar desempeñando su papel en la resolución de la crisis.”
“Ejercitaremos una fuerte vigilancia sobre las agencias de crédito, con el desarrollo de un código de conducta internacional.”
“Nos comprometemos a proteger la integridad de los mercados financieros del mundo, reforzando la protección del inversor y el consumidor.”
“Estamos comprometidos a avanzar en la reforma de las instituciones de Bretton Woods, de forma que puedan reflejar los cambios en la economía mundial para incrementar su legitimidad y efectividad.”
“Nos reuniremos de nuevo el 30 de abril de 2009 para revisar la puesta en marcha de los principios y decisiones tomadas hoy.”
“Admitimos que estas reformas sólo tendrán éxito si se basan en un compromiso con los principios del libre mercado, incluyendo el imperio de la ley, respeto a la propiedad privada, inversión y comercio libre, mercados competitivos y eficientes y sistemas financieros regulados efectivamente.”
“Nos abstendremos de imponer barreras a la inversión y al comercio de bienes y servicios.”
“Somos conscientes del impacto de la actual crisis en los países en desarrollo, particularmente en los más vulnerables.
“Mientras avanzamos, estamos seguros de que mediante la colaboración, la cooperación y el multilateralismo superaremos los desafíos que tenemos ante nosotros y lograremos restablecer la estabilidad y la prosperidad en la economía mundial.”
Lenguaje tecnocrático, inaccesible para las masas.
Pleitesía al imperio, que no recibe crítica alguna a sus métodos abusivos.
Loas al FMI, Banco Mundial y las organizaciones multilaterales de créditos, engendradores de deudas, gastos burocráticos fabulosos e inversiones encaminadas al suministro de materias primas a las grandes transnacionales, que son además responsables de la crisis.
Así por el estilo, hasta el último párrafo. Es aburrida, plagada de lugares comunes. No dice absolutamente nada. Fue suscrita por Bush, campeón del neoliberalismo, responsable de matanzas y guerras genocidas, que ha invertido en sus aventuras sangrientas todo el dinero que habría sido suficiente para cambiar la faz económica del mundo.
En el documento no se dice una palabra de lo absurdo de la política de convertir los alimentos en combustible que propugna Estados Unidos, del intercambio desigual de que somos víctimas los pueblos del Tercer Mundo, ni sobre la estéril carrera armamentista, la producción y comercio de armas, la ruptura del equilibrio ecológico, y las gravísimas amenazas a la paz que ponen al mundo al borde del exterminio.
Sólo una frasecita perdida en el largo documento menciona la necesidad de “afrontar el cambio climático”, cuatro palabras.
Por la declaración se verá cómo los países presentes en el cónclave demandan reunirse de nuevo en abril de 2009, en el Reino Unido, Japón o cualquier otro país que cuente con los requisitos adecuados ―nadie sabe cuál―, para analizar la situación de las finanzas mundiales, con el sueño de que las crisis cíclicas nunca vuelvan a repetirse con sus dramáticas consecuencias.
Ahora les corresponderá a los teóricos de izquierda y de derecha opinar fría o acaloradamente sobre el documento.
Desde mi punto de vista, no fueron rozados ni con el pétalo de una flor los privilegios del imperio. Si se dispone de la paciencia necesaria para leerlo desde el principio hasta el final, podrá apreciarse cómo se trata simplemente de una apelación piadosa a la ética del país más poderoso del planeta, tecnológica y militarmente, en la época de la globalización de la economía, como quienes ruegan al lobo que no se devore a la Caperucita Roja.
Cuba y Rusia: Juntos pero no revueltos
Palabras y acciones
El gigante euroasiático ha sido consecuente con su postura de rechazo al bloqueo estadounidense a Cuba, no solo mediante su voto en la Asamblea General de las Naciones Unidas. Antes, en septiembre, la Duma Rusa había aprobado por amplia mayoría una resolución exigiendo el fin de todas las medidas de cerco económico que EE.UU. mantiene contra el archipiélago caribeño.
Pero Moscú no se quedado en las palabras. Lo demostró con su acción rápida y contundente, mediante varios envíos de ayuda tras el azote de dos poderosos huracanes entre agosto y septiembre. Al tiempo que crecen y se diversifican los nexos comerciales. Según el portavoz de la Cancillería, Andrei Nesterenko, el espectro de los presentes proyectos conjuntos con perspectivas promisorias, abarca desde el complejo energético, transporte, comunicaciones, biotecnología, hasta el turismo.
El comercio entre ambos países ascendió en 2007 a más de 350 millones de dólares; y en la actualidad Rusia ocupa el décimo lugar entre los socios comerciales de Cuba. Mientras que el Archipiélago es sexto entre los países latinoamericanos con intercambio con esa nación.
En la más reciente visita a La Habana del viceprimer ministro Sechin, se firmaron 10 acuerdos bilaterales, entre los cuales sobresale el otorgamiento a Cuba de un crédito de 20millones de dólares.
Además resulta de interés el memorando de comprensión mutua entre la empresa rusa Norilsk Níquel (Norníquel) y la compañía cubana Cubaníquel, el cual prevé un amplio intercambio de expertos, en particular, en las áreas de la minería, exportaciones y ecología; así como de experiencias en materia de comercio niquelífero.
De igual forma el canciller cubano Felipe Pérez Roque, durante su estancia en Moscú reiteró el buen estado de las relaciones y llevó la invitación de visitar su país para el presidente Dimitri Medvédev. Sería la segunda vez que un mandatario ruso viene a Cuba desde que lo hiciera el hoy primer ministro Vladimir Putin a principios de esta década.
Al respecto el propio Medvédev señaló “Esperamos a Raúl Castro en nuestro país el año siguiente”, señalando además que “Cuba ha sido y es uno de nuestros socios clave en América Latina”. “Hemos superado la pausa que se produjo en nuestras relaciones durante el pasado decenio (de los noventa); hoy nuestros contactos tienen contenido y son amistosos”, añadió.
Escollos y realidades
Mucho se ha especulado sobre los motivos y propósitos de este acercamiento bilateral. Como tampoco han faltado las zancadillas a dicho proceso. La más importante fueron las versiones de funcionarios rusos anónimos quienes le dijeron al periódico Izvestia que se discutía el envío de bombarderos de largo alcance a Cuba.
Desde luego eso generó “preocupadas” declaraciones del Departamento de Estado estadounidense, tratando de echarle leña al fuego.
Sin embargo ambos gobiernos no le hicieron el juego a las provocaciones. Moscú a través del portavoz del ministerio de Defensa, Ilchat Baichurin aclaró que “este tipo de declaraciones de fuentes anónimas son una desinformación y nuevas patrañas".
Mientras La Habana tampoco mordió el anzuelo de la cizaña. Fidel, en sus reflexiones analizó los mezquinos propósitos de esa campaña. “Raúl hizo muy bien en guardar silencio digno sobre las declaraciones publicadas el pasado lunes 21 de julio por Izvestia”, dijo.
Más recientemente el canciller Pérez Roque fue más explícito en una rueda de prensa en la capital rusa. A la pregunta de si su país estaría dispuesto a permitir la instalación en su territorio de componentes de un sistema de defensa antimisiles ruso, afirmó que “Cuba reconoce el derecho de Rusia a tomar medidas de respuesta a la creciente agresión de Estados Unidos y la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte), que pretenden cercarla, la respuesta es no”.
Desde luego sería iluso pensar que se regresarán al clima existente antes de 1991; el cual dicho sea de paso, no fue el lecho de rosas que muchos piensan. Así lo atestiguan la solución que tuvo la Crisis de los Misiles de 1962 y las discrepancias entre la política soviética de “coexistencia pacífica” y el apoyo cubano a los movimientos de liberación nacional del Tercer Mundo.
Hoy nos encontramos en un escenario completamente nuevo donde Rusia trata de alcanzar posiciones de importancia en el panorama internacional. Intención consonante con política cubana de impulsar el multilateralismo frente al poder hegemónico de los Estados Unidos y, de paso, ganar un socio económico importante que le permita sortear el bloqueo de Washington.
No se trata de relaciones de subordinación, que nunca las hubo, sino de articular acciones conjuntas en temas de mutuo beneficio y en los cuales se comparte opiniones. O sea andar juntos, pero no revueltos.
La reunión de Washington
Noviembre 14 de 20085 y 35 p.m.
(Tomado de cubadebate.cu)
Algunos de los gobiernos que nos apoyan, a juzgar por declaraciones recientes, no dejan de incluir en las mismas que lo hacen para facilitar la transición en Cuba. ¿Transición hacia dónde? Hacia el capitalismo, único sistema en el que religiosamente creen. Ni una sola palabra expresan para reconocer el mérito de un pueblo que, sometido a casi medio siglo de crueles sanciones económicas y agresiones, defendió una causa revolucionaria que, unida a su moral y patriotismo, le dio fuerzas para resistir.
También olvidan que, después de las vidas ofrendadas y tanto sacrificio defendiendo la soberanía y la justicia, no se le puede ofrecer a Cuba en la otra orilla el capitalismo.
Le hacen guiños a Estados Unidos, soñando que los ayudará a resolver sus propios problemas económicos inyectándoles sumas fabulosas de monedas de papel a sus tambaleantes economías, que sostienen el intercambio desigual y abusivo con los países emergentes.
Sólo de esta forma pueden garantizarse las ganancias multimillonarias de Wall Street y los bancos de Estados Unidos. Los recursos naturales no renovables del planeta y la ecología ni siquiera se mencionan. No se demanda el cese de la carrera armamentista y la prohibición del uso posible y probable de armas de exterminio masivo.
Ninguno de los que participarán en la reunión, convocada precipitadamente por el actual Presidente de Estados Unidos, ha dicho una palabra sobre la ausencia de más de 150 Estados con iguales o peores problemas, que no tendrán derecho a decir una palabra sobre el orden financiero internacional, como propuso el Presidente pro tempore de la Asamblea General de las Naciones Unidas, Miguel D’Escoto, entre ellos la mayor parte de los países de América Latina, el Caribe, África, Asia y Oceanía.
Mañana se inicia la reunión del G‑20 en Washington. Bush está de plácemes. Proclama que de la reunión espera un nuevo orden financiero internacional. Las instituciones creadas por Bretton Woods deben ser más transparentes, responsables y efectivas. Es lo único que admitiría. Para señalar la prosperidad de Cuba en el pasado, habló de que una vez estuvo sembrada de campos de caña de azúcar. No dijo, por cierto, que se cortaba a mano y el imperio nos arrebató la cuota establecida durante más de medio siglo, cuando la palabra socialismo no se había pronunciado todavía en nuestro país, aunque sí las de ¡Patria o Muerte!
Muchos sueñan que, con un simple cambio de mando en la jefatura del imperio, este sería más tolerante y menos belicoso. El desprecio por su actual gobernante conduce a ilusiones del probable cambio del sistema.
No se conoce todavía el pensamiento más íntimo del ciudadano que tomará el timón sobre el tema. Sería sumamente ingenuo creer que las buenas intenciones de una persona inteligente podrían cambiar lo que siglos de intereses y egoísmo han creado. La historia humana demuestra otra cosa.
Observemos con atención lo que dice cada cual en esa importante reunión financiera. Las noticias lloverán. Estaremos todos un poco mejor informados.
Fidel habla sobre Colombia

Los dejo con los enlaces principales con las primeras reseña sobre el libro La paz en Colombia del compañero Fidel Castro Ruz, el cual se perfila ya como un clásico para entender los enrebesados caminos de las luchas de liberación nacional en América Latina y la política de la Revolución al respecto:
Descargar el libro completo
Descargar solamente la galería de imagenes
Descargar solamente el texto
Responsabilidad ética y compromiso revolucionario
(Por Pedro de la Oz, periódico Granma)
( Arleen Rodríguez Derivet, cubadebate.cu)
Guayabal: el mar no pudo con la voluntad de su gente.
El poblado de Guayabal y la profanación de Poseidón
Texto y foto Juan Morales Agüero
Tomado de www.juvetudrebelde.cu
Los huracanes con currículos diabólicos y las olas con instintos homicidas distan mucho de constituir referencias inéditas para los habitantes de este puerto del litoral sur tunero.
Allí tienen registrado más de un encontronazo con los emisarios de los dioses griegos Eolo y Poseidón, responsables de casi todas las «heridas» que marcan la piel del humilde asentamiento en su ya centenaria existencia.
Los pormenores los ofrece el investigador local, Manuel Domínguez, mientras un grupo de periodistas rodamos en un microbús hacia la franja costera castigada por el huracán Paloma. A través de los cristales se nos encima el drama: el río Sevilla, escapado de su cauce, y el extraño matiz del terreno, debido a la irrupción del mar. La historia merodea mi recuerdo como una aparecida de último minuto.
Hasta donde se conoce, los nexos de Guayabal con los ciclones datan del siglo XIX, cuando una enorme tormenta lo zarandeó a su antojo. Más de medio siglo después, en octubre de 1950, un meteoro orientó su brújula hacia predios camagüeyanos e incluyó al pequeño poblado en su tempestuoso itinerario. En 1963 el tristemente célebre Flora lo caló hasta los huesos. Ike lo lanzó contra las cuerdas. Y ahora Paloma lo puso al borde del nocao. Pero fue en 1932...
«La gente piensa que el ciclón de 1932 destruyó exclusivamente a Santa Cruz del Sur, y eso no es así —asegura Oscar Menéndez, con 68 almanaques a cuestas—. Es cierto, allá fueron millares las víctimas cuando el mar entró. Pero en Guayabal también acabó “con la quinta y con los mangos”. Era de esperar, pues a ambos pueblos solo los separan 35 kilómetros. Allí, en el estero del Bolcó, se ahogaron 35 pescadores. Y, como mismo ocurrió en Santa Cruz, las aguas no dejaron en pie una sola casa».
Camino por la calle principal, tan próxima a la orilla que las olas casi la conquistan. Hay arena por todas partes. Y aun amputaciones vegetales de Ike. Mis zapatos se hunden en una mezcla viscosa de sargazos moribundos y líquenes. El mar —dicen algunos— penetró casi un kilómetro pueblo adentro. Se llevó cuanto encontró por delante. Aquello debe de haber sido un infierno la noche del 8 de noviembre pasado.
Y de la resaca del «infierno» salió ilesa milagrosamente —como en el ciclón de 1932— una casa. Un local de madera, construido en 1927 y propiedad de la familia Faxa. A todas luces, se trata de un inmueble bien construido, con sólidas vigas y montado sobre pilotes. Y ahora asómbrese con lo que dice al respecto el sitio en Internet de Radio Santa Cruz: «Llama la atención que de los dos pueblos arrasados por el ciclón de 1932, Santa Cruz del Sur y Guayabal, las únicas casas que quedaron en pie fueron construidas por el mismo carpintero».
Su actual inquilino es Juan Enrique Díaz y comenta a JR: «Aquí vivieron los abuelos y los padres de mi esposa. No sé qué tiene esta vivienda para resistir tanto. Tal vez sean los pilotes. La gente dice que está embrujada. Pero yo no creo en esas cosas. Cuando Ike, solo sufrió un poco la parte de atrás, y fue porque le cayó encima una mata de anoncillo. Ahora Paloma le dañó un poco el portal y algunas tejas. Imagínese, el mar entró y salió como quiso. Mire qué cantidad de casas hay en el suelo. Son como cien. Las olas tienen que haber alcanzado más de tres metros de altura».
En efecto, la desolación de Guayabal obedece no tanto a la potencia del viento como a la embestida del mar. Los expertos llaman a eso «marea de tormenta».
La página digital de Cubasolar la define como «el efecto más destructivo asociado a los huracanes, causante como promedio del 90 por ciento de las pérdidas materiales y de nueve de cada diez víctimas». Y se describe como «la elevación anormal y temporal del nivel de la superficie del mar debido al movimiento de un huracán sobre la plataforma continental o insular».
Añade el sitio que las mayores elevaciones conocidas debido a ese fenómeno ocurrieron en la India y Bangladesh, con 12 metros sobre el nivel medio del mar. Fue también impresionante la de 1900, que inundó la isla de Galveston y dejó más de 6 000 muertos. Y otra: la asociada con el huracán Camille (1969) con 7,4 metros, en Pass Christian, en el estado norteamericano de Mississippi.
En Cuba el récord lo ostentan los 6,5 metros originados por el ciclón de 1932, considerado el peor desastre natural de nuestra historia, el cual descargó un tremendo impacto en este pueblo.
Daños en Guayabal
¡Hasta el pequeño camposanto del asentamiento —también mirando a los ojos al Golfo de Guacanayabo— tuvo que tolerar la profanación de varios de sus panteones!
La arremetida fue de tal naturaleza que levantó la pavimentación en varios tramos de la calle principal que corre paralela al mar. Por allí ahora no pueden circular los vehículos. En el litoral, el viento arrancó de raíz robustos árboles que habían desafiado con fortuna el asalto demoledor de Ike.
La terminal de azúcar a granel, primera de su tipo fundada en el país, tiene daños en su cubierta, igual que algunas tiendas y establecimientos gastronómicos, entre estos una cafetería desde cuya placa volaron varias estructuras de hierro hasta enredarse entre las ramas de los poquísimos árboles que quedaron en pie. El campismo popular salió también del trance con bastante deterioro, igual que las instalaciones del centro de estimulación del MINAZ.
En el cine del poblado, Paloma intentó exhibir una película de horror contra la voluntad y el gusto estético de sus habitantes. Sus ráfagas le arrebataron violentamente parte de la cubierta y le afectaron un segmento de carpintería. Había sido sometido a una reparación que costó una fuerte suma en moneda libremente convertible.
Con las viviendas tuvo Paloma un ensañamiento casi absoluto. Prácticamente todas las enclavadas frente a la costa se desplomaron ante el embate de las olas y el viento. Cifras preliminares hablan de 110 derrumbes totales y 127 parciales. Dos de esos inmuebles abatidos me impactaron: el de la familia del cantante de Son 14, Eduardo Tiburón Morales; y la de aquella anciana romántica, Esther González, a la que la cólera de Ike perdonó y solo le estropeó las fotografías de matrimonio. Paloma no se anduvo con sentimentalismos y le regaló a la octogenaria una imagen de espanto.
Con historia
Guayabal, pueblo de portuarios y pescadores que antes de la Revolución solo tenían trabajo tres meses del año para la exportación de azúcar, es un lugar con mucha historia. En 1898 pertenecía a Camagüey, y desde entonces se le reconoce como el primer poblado liberado por los mambises agramontinos, a quienes, por cierto, les asiste el honor de haberlo nombrado Embarcadero de Guayabal, una vez que arribaron a la zona por un estero en cuyas cercanías se sembraba la guayaba.
También se asegura que cuando el Generalísimo Máximo Gómez marchó al exilio luego de la vergüenza del Zanjón, el general español Arsenio Martínez Campos le propuso hacerlo a bordo de una cañonera por un sitio llamado Estero del Junco, perteneciente a Santa Cruz del Sur, pero muy próximo a Guayabal. Finalmente El Viejo lo hizo desde Manzanillo, donde hay muchos guayabalenses.
Todos los materiales utilizados para la construcción del antiguo central azucarero Francisco Guayabal entraron por el muelle de este poblado fundado en 1938. Ese ingenio comenzó a construirse en 1899, a 16 kilómetros del embarcadero del Surgidero de Guayabal o Cayo Romero, adscrito al Partido Judicial de Yáquimo, jurisdicción de Puerto Príncipe, y tenido por las autoridades coloniales españolas como Distrito Marítimo de Santa Cruz del Sur. Realizó su primera zafra en 1902, cuando produjo 67 680 sacos de 100 libras.
Fue tanta la popularidad de que gozaba Guayabal en cierta época que hasta el Bárbaro del Ritmo, Benny Moré, le dedicó una canción titulada precisamente así: Francisco Guayabal, que todavía se deja escuchar en nuestras discotecas radiales. Y una telenovela de hace varios años, El viejo espigón, se inspiró también allí, cuando los norteamericanos se empeñaron en construir la terminal de azúcar a granel para dejar cesantes a 300 braceros. No les dio tiempo, pues llegó la Revolución. El Che inauguró la terminal en 1962.
La gente de Guayabal no cree en la cólera de Eolo ni en la agresividad de Poseidón. Ya está trabajando con fuerza para erigir un pueblo más bonito. A pesar de esta Paloma que niega las esencias de su estirpe, en Guayabal volverán a volar las gaviotas.
El tercer huracán
Noviembre 7 de 2008
8 y 24 p.m.
Puede debilitarse, pero ya comenzó a llover en casi todo el territorio nacional. Las aguas caen sobre las áreas agrícolas saturadas de humedad por las recientes lluvias, y las presas con alto nivel de embalse como consecuencia de los huracanes Gustav y Ike, verterán sus aguas sobre valles y campos cultivados, como ocurrió a fines de agosto y principios de septiembre.
Este ha sido bautizado con el engañoso nombre de Paloma.
Muchos cultivos cuyos frutos se esperaban pronto, incontables horas de trabajo humano, el combustible, las semillas, los fertilizantes, los herbicidas y el trabajo de los equipos empleados para producir alimentos con urgencia, volverán a perderse.
En muchos sitios donde las familias esperaban y recibían materiales para las viviendas, y aplaudían con admiración a los obreros que restablecían el fluido eléctrico, tan vital para muchos servicios, otra vez volverán a vivir en parte la misma experiencia.
De nuevo la destrucción de carreteras, caminos y otras obras se repetirá en varias provincias del país.
El último parte del Centro Nacional de Pronósticos del Instituto de Meteorología confirma el curso inexorable del fenómeno. No debemos, sin embargo, desanimarnos por la adversidad. Paloma no tiene el colosal diámetro de Gustav.
Cada hecho de este carácter debe servir para educar a nuestro pueblo sobre las consecuencias del cambio de clima y el desequilibrio ecológico, entre los muchos problemas que enfrenta la humanidad.
Los cálculos iniciales de los estragos económicos de los dos huracanes anteriores quedaron por debajo de la realidad. Estos ascendieron a más de 8 mil millones en lugar de los 5 mil anunciados inicialmente. Ahora se producirán daños adicionales.
Los cuadros que enfrentan resueltamente y sin descanso los problemas podrán demandar de sus compatriotas, con más énfasis todavía, la necesidad de consagrarse al trabajo productivo y los servicios como respuesta adecuada a las circunstancias adversas.
De nuevo sería necesaria la conducta digna si el jefe del imperio, que ha sido el máximo impulsor del bloqueo genocida contra nuestra patria, ofreciera otra vez piadosa ayuda. Con seguridad será rechazada. Que cese el bloqueo contra Cuba es lo que demanda nuestro pueblo, y ahora más que nunca, cuando es el reclamo unánime de la comunidad internacional en medio de la crisis financiera que azota a todos los países del planeta, desarrollados o por desarrollar.
Hay quienes todavía sueñan con poner de rodillas a Cuba esgrimiendo el criminal bloqueo como instrumento de la política exterior de Estados Unidos contra nuestra patria. Si ese país vuelve a caer en tal error, podría permanecer otro medio siglo aplicando esa política inútil con relación a Cuba, en caso de que el imperio fuese capaz de durar tanto tiempo.
El último correo al profesor Dimas
La vida me premió con la suerte de conocerlo personalmente. Era el 19 de noviembre del año 2005, conversamos un rato y aquella plática quedó grabada con tinta indeleble en mi memoria. Fue la confirmación de cuanta sabiduría y experiencia guardaba dentro de sí Eduardo Dimas. En pocos minutos me desentrañó las claves para entender el conflicto en el Congo, “Es por el coltán -me dijo- un mineral imprescindible para la industria de los teléfonos celulares del Primer Mundo, por eso ahora les preocupa lo que pasa allí y no en 1994 cuando el genocidio en Ruanda donde se lavaron las manos”. De ahí pasamos a algunas reflexiones sobre la situación en América Latina. Siempre preciso, señalando lo escondido entre tanta información.
Diariamente seguí sus comentarios matutinos en Haciendo Radio y Buenos Días, en los cuales su ausencia será inocultable. No olvidaré que mucho antes que otros comentaristas concluía su columna radial antes de la 7 de la mañana con esta frase: “saque sus propias conclusiones”; o si no nos decía: “los invito a que mediten”. Nuestros últimos intercambios por correo electrónico fueron entorno a las elecciones en Estados Unidos. “En cuanto a la prensa, -me comentó- tengo la impresión de que refleja la división que existe en la elite de poder en relación con el camino a seguir. Cuando decidan cuál es el camino a seguir como hasta ahora o cambiar la imagen de la Casa Blanca, entonces verás que todos se alinean en la misma cuerda”.
Estoy seguro que, como siempre, la historia le dará la razón.
Dimas será el espejo donde habremos de mirarnos para saber qué es ser un buen periodista cubano. Enemigo de la mediocridad. Alejado de toda vanagloria u orgullo, dispuesto a servir a los lectores, televidentes o radioyentes, con lo mejor que podemos hacer: informar en profundidad, explicar sin obviar detalles.
La carpeta con sus mensajes será imborrable en mi buzón, como una perenne añoranza de cuánto pudo enseñarnos todavía.
Jamás olvidaré sus palabras de aliento.
Lo extrañaremos, profesor…
Lea Además:
Dimas ( Por Arleen Rodríguez Derivet)
Obama presidente: ¿Viene el cambio?
No se puede negar que constituye un hecho novedoso que alguien fuera del pedigrí clásico en los aspirantes a la presidencia ocupe el puesto más importante en la oficina oval de la Casa Blanca.
Todos los diarios importantes en los Estados Unidos se deshicieron en titulares emocionados afirmando que han “caído las barreras raciales”, como dijo, por ejemplo The New York Times, en la madrugada de este miércoles cuando se había confirmado que Barack Obama había obtenido por lo menos 338 votos de los colegios electorales a su favor frente a los 163 de su principal contrincante John McCain.
Al dirigirse a sus seguidores en Chicago, Obama afirmó que “el cambio ha llegado a América”. Pero, ¿Qué cambios realmente propone? O ¿cuáles serán los que realmente haga?
Tal vez sea cierta la ruptura de una barrera importante en la psiquis del electorado estadounidenses que fue capaz de votar mayoritariamente por un candidato que no cumple al 100 por ciento con los cánones visuales de un político en ese país.
Por encima de cualquier conjetura es preciso tener bien claro que Obama no llegó tan lejos por obra y gracia de un genuino movimiento popular, ni de la mano de una agrupación política de nuevo tipo.
Se habla mucho de la importancia de las contribuciones individuales vía Internet a su campaña. Sin embargo no se ha hecho el mismo énfasis en los significativos fondos aportados por las grandes corporaciones, incluyendo las beneficiadas con el rescate de más de 800 mil millones de dólares.
Esta significativa inyección monetaria le permitió desplegar todos los medios de promoción política ya sea mediante costosos espacios publicitarios en el horario estelar de las principales cadenas televisivas, como estableciendo una bien estructurada red de equipos de campaña en los Estados claves.
Fue el stablishment, en este caso del Partido Republicano, quien lo elevó a la categoría de figura pública desde la Convención del 2004, de donde saltó al estrellato como el hombre que “cambiaría a América” como ellos la llaman.
Está allí sencillamente porque una parte de la élite de poder decidió que ya era hora de sacar a los neoconservadores del gobierno porque pusieron en peligro el liderazgo, la hegemonía y sobre todo el estándar de vida de una sociedad sumamente derrochadora y endeudada constantemente.
Siempre nos quedará la duda de qué hubiera sido de la campaña presidencial sin el crack de las bolsas y la banca en septiembre. Una crisis que comenzó a gestarse con las leyes aprobadas durante la administración de otro demócrata, William Clinton, la cual eliminó las regulaciones estatales al volátil y especulativo sector financiero.
De acuerdo con una encuesta de la firma Gallup y el diario USA Today, los ciudadanos acudieron a las urnas con el mayor pesimismo apreciado en las últimas décadas respecto al rumbo del país. Así el 78 por ciento de los entrevistados, consideró que la situación económica empeorará.
Al tiempo que según Larry Jacobs, del Centro para Estudios de Política y Gobernación de la Universidad de Minnesota, estos comicios se caracterizaron por un rechazo al partido en el poder casi sin precedentes. De esta manera la principal arma demócrata para regresar al poder fue subrayar los errores de Bush.
Por tanto habrá que ver cómo puede el senador por Illinois campear el temporal que apenas está comenzando. Si logra sacar a flote el modelo consumista sin límites, cuya esencia no alterará, pasará a la historia como el nuevo Roosevelt que salvó al país. De lo contario, en el 2012 nadie se acordará que era un republicano (Bush), quien estaba en la Casa Blanca cuando empezó la debacle económica y todas las culpas las cargarán los demócratas, empezando por el presidente.
En cuanto a la “guerra contra el terrorismo” quizás cuando esté por finalizar su mandato, Obama, insista en que terminó con la ocupación de Irak. Obviando que la presencia militar allí simplemente cambiará de estatus gracias al numeroso grupo de bases militares establecidas en la nación del Golfo Pérsico, las cuales le garantizarán mantener el control de las importantísimas reservas de petróleo de la zona.
Probablemente la composición de su gabinete refleje el sentido más hacia el centro que le imprimió a su plataforma, sobre todo tras ganar la nominación en las primarias de su partido. No por gusto figuras republicanas más liberales como Collin Powell le dieron su apoyo en el momento preciso.
En cuanto a Cuba, siempre es bueno recordar que Obama no se ha propuesto eliminar el bloqueo, de lo contario no hubiera contado con el apoyo de la tristemente célebre Fundación Nacional Cubano Americana (FNCA). Su propuesta se limitó a una ligera flexibilización de los obstáculos a los contactos binacionales.
En el supuesto idílico que quisiera llegar más lejos no podría. Recuérdese que ya no es el presidente el facultado para levantar el bloqueo. Este podría, cuanto más, eliminar las restricciones a los viajes de sus nacionales o de los cubanos residentes allí y aflojar un tantito en el tema de los intercambios académicos, científicos, religiosos o deportivos, pero hasta ahí.
Desde la promulgación de la Ley Helms Burton (firmada por el demócrata Clinton) en 1996, es el Congreso el único con el poder suficiente para suprimir todo el entramado legal que soporta al bloqueo. Desde la más sencilla prohibición hasta la Ley de Ajuste Cubano.
Por eso no debe dejarse a un lado todo cuánto ocurra en el Capitolio, pues la verdadera transformación de la política hacia la Mayor de las Antillas, llegará cuando quienes pusieron el dinero para que los congresistas ganaran sus escaños, así lo decidan. Por encima de cualquier hipotético deseo de un presidente.
Las declaraciones de Obama tal vez no hayan sido tan estridentes como las de Mc Cain, pero en el fondo reflejan la misma una visión imperialista e injerencista de cual sería el camino hacia relaciones normales entre ambos países. Donde siempre se antepone la inaceptable condición del “cambio de régimen” en Cuba, refrendada en la mencionada Ley Helms Burton. De esta manera, lo que podría esperarse es que al sumo retrotrajera el asunto al punto previo a la promulgación del Plan Bush en el 2004.
A partir de ahora se lloverán los análisis de uno u otro corte, pero siempre la realidad de los acontecimientos superará cualquier previsión. Solo cuando ya Barack Obama esté efectivamente en el gobierno sabremos de lo que es capaz. Lo que sí es seguro es que, como decía el inolvidable analista cubano Eduardo Dimas, cambiará todo lo posible para que nada cambie.
Lea además:
Obama a la Casa Blanca (Por Ramón Sánchez- Parodi)
¿Quién es realmente Barack Obama? (Por John Gerring y Joshya Yesnowitz del Le Monde Diplomatique)
Las elecciones del 4 de noviembre
Por:Fidel Castro Ruz
Noviembre 3 de 2008
4 y 10 p.m.
Mañana será un día de gran importancia. La opinión mundial estará atenta de lo que en Estados Unidos ocurra con las elecciones. Se trata de la nación más poderosa del planeta. Con menos del 5 por ciento de la población del mundo succiona cada año enormes cantidades de petróleo y gas, minerales, materias primas, bienes de consumo y productos sofisticados procedentes del exterior; muchos de ellos, en especial los combustibles y los extraídos de las minas, que no son renovables.
Es el mayor productor y exportador de armas. El complejo militar industrial cuenta, además, con un insaciable mercado en el propio país. Sus fuerzas aéreas y navales se concentran en decenas de bases militares ubicadas en el territorio de otras naciones. Los cohetes estratégicos de Estados Unidos, portadores de cabezas nucleares, pueden alcanzar con total precisión cualquier punto del mundo.
Muchas de las mejores inteligencias del planeta son sustraídas de sus países de origen y puestas al servicio del sistema. Es un imperio parasitario y saqueador.
Como se conoce, la población negra introducida a través de la esclavitud en el territorio de Estados Unidos a lo largo de siglos, es víctima de una fuerte discriminación racial.
Obama, candidato demócrata, es en parte de origen negro, y en él predominan el color oscuro y otros rasgos físicos de dicha raza. Pudo estudiar en un centro de educación superior donde se graduó con notas brillantes. Es sin duda más inteligente, culto y ecuánime que su adversario republicano.
Analizo las elecciones de mañana cuando el mundo sufre una grave crisis financiera, la peor desde los años 30, entre otras muchas que a lo largo de más de tres cuartos de siglo han afectado seriamente la economía de numerosos países.
Los órganos internacionales de prensa, los analistas y comentaristas políticos, emplean parte del tiempo en el tema. Se considera a Obama como el mejor orador político de Estados Unidos en las últimas décadas. Su compatriota Toni Morrison, Premio Nobel de Literatura del año 1993, la primera de su etnia nacida en Estados Unidos que obtiene ese laureado título, y excelente escritora, lo califica de futuro Presidente y poeta de esa nación.
He observado la lucha entre ambos contendientes. El candidato negro, que tanto asombró al obtener su nominación en la pugna frente a fuertes adversarios, tiene bien articuladas sus ideas y golpea una y otra vez con ellas en la mente de los votantes. No vacila en afirmar que por encima de todo, más que republicanos y demócratas, son estadounidenses, ciudadanos que califica como los más productivos del mundo; que reducirá los impuestos a la clase media, en la que incluye a casi todos; los eliminará a los más pobres, y los elevará a los más ricos. Los ingresos no estarán destinados a salvar a los bancos.
Reitera una y otra vez que los gastos ruinosos de la guerra de Bush en Iraq no deben ser costeados por los contribuyentes norteamericanos. Le pondrá fin y traerá de regreso a los soldados de Estados Unidos. Tal vez tuvo presente que ese país nada tuvo que ver con los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001. Ha costado la sangre de miles de soldados de Estados Unidos, muertos o heridos en los combates, y más de un millón de vidas a esa nación musulmana. Fue una guerra de conquista impuesta por el imperio en busca de petróleo.
Ante la crisis financiera desatada y sus consecuencias, a los ciudadanos norteamericanos les preocupa más en estos instantes la economía que la guerra de Iraq. Los atormenta la preocupación por sus puestos de trabajo, la seguridad de los ahorros depositados en los bancos, los fondos de jubilación; el temor de perder el poder adquisitivo de su dinero y las viviendas donde residen con sus familiares. Desean la seguridad de recibir en cualquier circunstancia los servicios médicos adecuados y la garantía del derecho a que sus hijos reciban educación superior.
Obama es desafiante, pienso que ha corrido y correrá crecientes riesgos en el país donde un extremista puede adquirir por ley un arma sofisticada moderna en cualquier esquina como en la primera mitad del siglo XVIII al Oeste del territorio de Estados Unidos. Apoya su sistema y se apoyará en él. La preocupación por los agobiantes problemas del mundo no ocupan realmente un lugar importante en la mente de Obama, y mucho menos en la del candidato que, como piloto de guerra, descargó decenas de toneladas de bombas sobre la ciudad de Hanoi, a más de 15 mil kilómetros de Washington, sin remordimiento alguno de conciencia.
Cuando el pasado jueves 30 le escribí a Lula, además de lo que conté en la reflexión del 31 de octubre, le expresé textualmente en mi carta: "El racismo y la discriminación existen en la sociedad estadounidense desde que nació, hace más de dos siglos. Negros y latinoamericanos han sido allí siempre discriminados. Sus ciudadanos fueron educados en el consumismo. La humanidad está objetivamente amenazada por sus armas de exterminio masivo."
"Al pueblo de Estados Unidos le preocupa más la economía que la guerra de Iraq. McCain es viejo, belicoso, inculto, poco inteligente y sin salud."
Finalmente le añadí: "Si mis cálculos estuvieran equivocados, el racismo de todas formas se impusiera y el candidato republicano obtuviese la Presidencia, el peligro de guerra se incrementaría y las oportunidades de los pueblos para salir adelante se reducirían. A pesar de todo, hay que luchar y crear conciencia sobre esto, gane quien gane esas elecciones."
Cuando esta opinión que sostengo se publique mañana, nadie tendrá ya tiempo para decir que escribí algo que pueda ser utilizado por alguno de los candidatos en favor de su campaña. Debía ser, y he sido, neutral en la contienda electoral. No es "una injerencia en los asuntos internos de Estados Unidos", como diría el Departamento de Estado, tan respetuoso de la soberanía de los demás países.
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Elecciones en Estados Unidos: Transparencia cada vez más cuestionada
Proteger las elecciones
Por Amy Goodman
(Enviado por Democracy Now!)
El Día de las Elecciones se acerca, y con él, una prueba de la integridad de nuestro sistema electoral. ¿A quiénes se les permitirá votar, quiénes serán privados de ese derecho? ¿Quiénes podrán usar papeletas tradicionales, quiénes usarán máquinas de votación electrónica? ¿Estarán los centros de votación abiertos el tiempo suficiente para el histórico nivel de participación que se espera?
El experimentado activista Harvey Wasserman es co-autor de cuatro libros sobre las elecciones y los derechos de los votantes. Él afirma que John Kerry ganó en Ohio en 2004. ¿Por qué mirar atrás? A Wasserman le preocupan los intentos del Partido Republicano de Ohio, que cuenta con la ayuda de la Casa Blanca de Bush, de impugnar la inscripción de los nuevos votantes registrados en Ohio:
“El Partido Republicano está intentando privar del derecho al voto a estas 200.000 personas cuando cuestiona su derecho a votar y pide a la Secretaria de Estado, Jennifer Brunner, que permita a cada condado investigar y eliminar de las listas, si así lo deciden, a votantes que tengan discrepancias menores entre los datos de la lista de votantes y sus números de Seguridad Social o de la licencia de conducir. Y la Secretaria de Estado correctamente demostró que muchos de estos errores provienen de errores tipográficos producidos cuando las agencias gubernamentales introducen los números en el sistema.”
La Corte Suprema de Estados Unidos dictaminó que solamente el Departamento de Justicia tiene potestad para eliminar a estos nuevos votantes de las listas. El líder de la Minoría de la Cámara de Representantes, el republicano John Boehner, de Ohio, y el presidente Bush, instaron al Fiscal General de Estados Unidos., Michael Mukasey, a que tome medidas en el asunto, lo que podría llevar a la eliminación de estas 200.000 personas de las listas de votantes. Los defensores de los derechos de los votantes temían que las personas sin techo de Ohio fueran privadas del derecho a votar porque no poseen un domicilio tradicional o una identificación (Wasserman observa que muchos de ellos pueden ser veteranos de guerra). El juez de distrito Edmund Sargus dictaminó que los condados de Ohio deben aceptar a los votantes que indiquen como su domicilio un banco de plaza u otros domicilios no tradicionales.
Las dos principales preocupaciones de Wasserman en relación con la integridad de las elecciones son la privación masiva del derecho al voto mediante eliminación computarizada y las fallas de las máquinas de votación electrónica, que pueden alterar los recuentos y provocar colas imposibles en los centros de votación (algo que también puede suceder si un centro tiene asignado un número pequeño de máquinas de votación, sea que funcionen bien o no). Estos dos problemas llegaron a un punto crítico en Colorado. Allí, el Secretario de Estado, Mike Coffman, un republicano que además se presenta como candidato al Congreso, fue demandado por los grupos Common Cause (Causa Común), Mi Familia Vota y el Sindicato Internacional de Empleados de Servicios (SEIU, por sus siglas en inglés) por haber eliminado a 30.000 votantes en el período de los 90 días previos a la elección. Seis mil setecientos nuevos votantes registrados fueron eliminados por no marcar una casilla del formulario de inscripción de votantes. Colorado registró una enorme participación de votantes en la votación anticipada (algunos cálculos indican que el número de personas a nivel nacional que votaron anticipadamente asciende a la sorprendente cifra de 10 millones, y la votación anticipada aún no terminó). En Colorado, además, un gran número de votantes eligió votar por correo. Sin embargo, más de 11.000 votantes de Denver no recibieron sus papeletas de voto por correspondencia debido a un error cometido por Sequoia Voting Systems, la empresa que debía haber enviado 21.000 papeletas a un centro de distribución de correo de Denver el 16 de octubre. Los funcionarios electorales prometieron que las papeletas serán enviadas.
Brad Friedman, responsable de BradBlog.com, me dijo: “Sequoia es una de las cuatro grandes compañías que fabrican máquinas de votación. Por supuesto, ha presentado problemas estado tras estado.” Friedman también denunció la “alteración del voto”, un problema que se da en las máquinas de votación electrónica con pantallas táctiles. “Ocurre en West Virginia, en Tennessee, en Texas, en Missouri, Nevada ... la gente acude a votar y selecciona al partido demócrata o a Barack Obama, y el voto cambia a los republicanos o a cualquier otro candidato.” Las empresas aseguran que se puede calibrar las máquinas para que funcionen correctamente. Friedman no está de acuerdo: “Estas máquinas deben ser retiradas, porque incluso si funcionan bien, el problema es que no hay absolutamente ninguna forma de verificar que un voto emitido en una máquina con pantalla táctil como éstas haya quedado registrado según la intención del votante.”
En respuesta a un video grabado en Georgia en el que se veía que algunas personas habían tenido que esperar ocho horas para emitir su voto en la votación anticipada, Friedman escribió en su blog: “¡Agradezco a esos votantes que estuvieron dispuestos a aguantar la espera! A los funcionarios, debería darles vergüenza haber creado un sistema de votación que ni siquiera puede contener a la cantidad limitada de personas que deciden votar anticipadamente. Que Dios nos ayude el próximo martes. ¡Sean fuertes y valientes!”
La Asociación Nacional para el Progreso de la Gente de Color (NAACP, por sus siglas en inglés) demandó al gobernador demócrata de Virginia, Tim Kaine, argumentando que el estado no está preparado para contener a la avalancha de personas que irán a votar el 4 de noviembre. Virginia no está entre los 31 estados que permite la votación anticipada.
Miles de abogados y activistas ciudadanos estarán monitoreando lo que pase en los centros de votación el día de las elecciones. Muchas personas están publicando videos que dan cuenta de problemas registrados durante la votación en videothevote.org. Cuando vayas a votar, ve con un amigo o vecino, lleva tu identificación y de paso una cámara. Proteger las elecciones es una tarea de todos.
Denis Moynihan colaboró como investigador para esta columna.
Amy Goodman es presentadora de “Democracy Now!” un informativo diario internacional de TV y radio de una hora que se emite en más de 550 emisoras en inglés y 200 emisoras en español. Ha sido galardonada con el Premio “Right Livelihood 2008”, también llamado el “Nobel alternativo”, y recibirá el premio en el parlamento sueco en diciembre.
© 2008 Amy Goodman