Posted by : István Ojeda Bello lunes, 7 de abril de 2008

Con la avidez de un escolar frente a buenos maestros, seguí las incidencias del VII Congreso de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC). Sin erudiciones falsas, reconforta ver a la intelectualidad cubana tomar el rábano por las hojas e ir al grano en cada una de las intervenciones.
Escritores, artistas de la plástica, músicos, actores, etcétera, demostraron tener los pies en la tierra, acercándose a la realidad del mecánico embarrado de grasa o el campesino sudoroso en el surco.
Seguramente varios cubanólogos campeones de la desinformación sobre su declarado objeto de estudio, se mostrarán sorprendidos ante algunos de los exposiciones hechas en el Palacio de las Convenciones de La Habana.
Se suponía que la intelectualidad cubana y el sistema político del Archipiélago estaban en aceras opuestas y que este congreso sería la “tan esperada” oportunidad para que los primeros clamaran por cambios catastróficos en el país, de acuerdo a una agenda prediseñada en Washington, Miami o Bruselas.
Tal vez eso explique la particular selección de lo noticiable dentro de los planteamientos de los casi 400 participantes en los debates. Los más importante para ellos, han sido los previsibles señalamientos en torno a temas como el acceso a las nuevas tecnologías o determinadas carencias materiales.
¿Qué esperaban? Una perestroika cultural o cuanto más un “deshielo jroshoniano” a la cubana. Ni una cosa ni la otra. Es la crítica, sí, pero desde el compromiso que significa compartir un proyecto de sociedad sin opulencias y con mucha justicia.
Intervenciones memorables, como las del siempre imprescindible Eusebio Leal Spengler, expresaron claramente la preocupación por ajustar lo necesario, corregir lo urgente y construir un futuro mejor para todos. Respetando la singularidad, de una manera deseada por muchos en otros lugares.
Cada una de las partes estuvo dispuesta a escuchar, en lo que podríamos considerar como un escalón superior dentro de la cultura del debate. Así lo demostró no solo en compañero Carlos Lage, sino también el presidente de los consejos de Estado y de Ministros, Raúl Castro Ruz.
Vale recordar que los encuentros francos y abiertos entre la máxima dirección de la nación y su vanguardia artística, no son una iniciativa de quienes actualmente ocupan esos puestos, de hecho la UNEAC nació al calor de intercambios similares entre el compañero Fidel y los intelectuales.
Lo más importante vendrá ahora, cuando cada uno de los acuerdos se torne en acciones concretas. Mientras tanto los ecos del debate resonarán por mucho tiempo. Son un antídoto contra el cansancio y la falsa complacencia.
Lo visto y escuchado en el VII Congreso de la UNEAC, es solo un capítulo de un amplio debate en todo el país, que, dicho sea de paso, deja la varilla bien alta para los foros venideros.


Vídeos del Congreso de la UNEAC
EN VIDEO: Entregan obras a Fidel y Raúl
EN VIDEO: Presentan Consejo de la UNEAC
EN VIDEO: Un Consejo renovado. Hablan los protagonistas
EN VIDEO: Intelectuales y Medios
EN VIDEO: Artistas piensan la educación
EN VIDEO: Entrevista a Miguel Barnet
EN VIDEO: Unidad y Nación

EN VIDEO: Entrevistas
EN VIDEO: La política cultural
EN VIDEO: Reflexiones sobre la televisión
EN VIDEO: Vocación humanista de la cultura
EN VIDEO: Debates en plenaria
EN VIDEO: Intelectuales con Cuba
EN VIDEO: Preside Raúl inauguración
EN VIDEO: Rostros del Congreso

Soy...

Mi foto

Periodista cubano, apasionado por su país y el béisbol. Analista de temas nacionales e internacionales en el periódico 26 de Las Tunas. Escribo mis opiniones en mi blog Cubaizquierda.

En 140 caracteres...

Lo más leído

Sígueme por Email

BlogoVentana

Con la tecnología de Blogger.

- Copyright © Cubaizquierda -Metrominimalist- Powered by Blogger - Designed by Johanes Djogan -