Posted by : István Ojeda Bello martes, 14 de enero de 2014

Hace un año, salvo de la pelota, en Cuba casi no se habló de otra cosa durante un buen rato que de la entrada en vigor de la nueva Ley Migratoria, la cual cambió las reglas del juego para los ciudadanos cubanos con intensiones, y recursos, de viajar o emigrar fuera de su nación de origen.

Por aquellos días las predicciones eran contradictorias: unos aseguraban que “a los deportistas y ciertos artistas no los van a dejar salir y tampoco a quienes puedan resultar incómodos, como disidentes, que no saldrán aunque tengan 17 visas”, otros eran más cautos sosteniendo que “básicamente no va a pasar nada extraordinario”.


Unos viajaron otros… no



Ciertamente entre los más de 180 mil cubanos que de enero del 2013 a la fecha viajaron con total normalidad al exterior estuvieron los integrantes de los grupos contrarrevolucionarios quienes se pasearon por varios países, demostrando que tras la flexibilización de las regulaciones migratorias para los cubanos está siendo ahora la capacidad económica para sufragarse un viaje al exterior la razón primigenia para considerar la posibilidad de atravesar cualquiera de los aeropuertos internacionales de la Isla.

Si porque justamente fueron los mencionados personajes quienes con “asombrosa” rapidez, encontraron patrocinadores y/o “mecenas” dispuestos a costearles extensos tours por Europa y Estados Unidos. Tal fue así que en agosto pasado el periódico español El Mundo comentaba que la naturalidad de las salidas al exterior de los asalariados domésticos de Washington hizo que sus periplos dejaran de interesales a la mayoría de los medios de comunicación.

La Ley Migratoria también puso el balón en terreno de los países receptores, sobre todo España, México y Estados Unidos quienes ya no pudieron presentarse más como los inocentes defensores de los derechos de los cubanos a viajar pues, teniendo la posibilidad de abrirles sus puertas, hicieron lo contrario.

Algunas estimaciones no oficiales ubican en ocho mil los ciudadanos de este Archipiélago a quienes el Gobierno les mantuvo, con la nueva Ley, algún tipo de requerimiento para salir del país por considerarse vital su actividad. Cifra calificada por esa misma fuente como “simbólicas en una población de 11 millones de habitantes”.

Sin embargo la Administración Obama hizo todo lo posible, hasta enviar a sus funcionarios a dar declaraciones al periódico Granma, para dejar bien claras sus intensiones de no tocar las actuales reglas de concesión de visas a los cubanos.

Los anacronismos de La Casa Blanca volvieron a quedar al desnudo en la visita a La Habana de la pareja Beyonce-Jay Z. La estancia aquí de la pareja de estrellas demostró que ahora mismo son los ciudadanos estadounidenses a quienes se les está vulnerando sus derechos de libre movimiento por el planeta. Mientras el resto del mundo, incluyendo Cuba, acepta sus pasaportes como único requerimiento para recibirlos. Nada que para venir a la Mayor de las Antillas tienen que pedir una licencia… no a La Habana, sino a su Departamento de Estado.

“La polémica sobre el viaje a Cuba de Beyoncé y su esposo Jay-Z (impulsada por las quejas de Ros-Lehtinen y Díaz-Balart), movió los reflectores hacia otro ángulo del asunto. Mientras los cubanos pueden salir de su país sin las trabas del pasado y pueden entrar hasta sin papeles a Estados Unidos, ¿por qué los estadunidenses no pueden viajar libremente a Cuba?”, comentó en mayo el corresponsal en La Habana del diario mexicano La Jornada.

El ridículo del lobby de origen cubano en el Congreso estadounidenses se completó cuando su “mejor” idea fue volverse a su arma predilecta para crear una crisis migratoria binacional: La Ley de Ajuste Cubano. Hasta enero de 2013 podían justificar su existencia aduciendo que Cuba mantenía “encerrada” a su población. Sin embargo respondieron al cambio en el tablero huyendo hacia adelante mientras la nueva realidad indica que un cubano puede ir a Estados Unidos, quedarse ahí durante un año y obtener la residencia. Luego, puede volver a su país, antes de cumplir 24 meses de ausencia, visitar a su familia y regresar a EE.UU.

La opción que escogieron fue promover la modificación de la Ley de Ajuste para convertirla en una especia de acta de exilio obligatorio que forzaría a quienes aspiren a la residencia en la Unión Americana a no regresar a su país de origen.

Ya México y el Estado Español habían puesto sus barbas en remojo. El primero, transformando su legislación al respecto agregándole requerimientos para la concesión de visas como la posesión por el solicitante de un flujo regular equivalente a dólares en una cuenta bancaria que para un cubano promedio es algo impensable.

Madrid por su parte, aunque no pudo evitar excluir a los nacidos en este Archipiélago del Caribe que se hicieron súbditos de su reino, amparados en la Ley de la Memoria Histórica (mediáticamente conocida como “de los Nietos”); sí introdujo más requisitos para que los cubanos demuestren solvencia y un sólido motivo para regresar a su país.

Otras estadísticas indican que apenas el 15 por ciento de los “cubañoles” han optado por residir en la Península pues les es más rentable vivir de este lado del Atlántico con las pensiones que le otorgan los diferentes gobiernos autonómicos españoles.

Probablemente en la Moncloa hayan pensado que ya tenían bastante con los problemas que le crearon en su territorio los “exiliados” que recibieron tras los acuerdos que, mediados por la Iglesia Católica, sacaron de las cárceles a varias decenas de presos contrarrevolucionarios. Estos ciudadanos se consideraron traicionados cuando el gobierno de Mariano Rajoy les retiró las ayudas económicas porque parecen no saber hacer otra cosa que trabajar para derrocar al Gobierno Revolucionario Cubano.



En 2012 una amiga me “pronosticó” un viaje al exterior en los próximos cinco años. Su profecía fue antes del anuncio de una Ley que ya cumplió un año de vigencia, tampoco se ha vencido el plazo predicho en aquella madrugada de juegos, películas, “fantasmas”, “policías” y “asesinos”; aunque por el estado de mis finanzas y las precondiciones de los potenciales destinos tengo mis serias dudas. Mientras tanto la Ley Migratoria está vigente y el mundo sigue girando.   


3 Responses so far.

  1. Anónimo says:

    cuando vamos a entender que en las democracias, pueden coexistir diversos criterios, se vale decir que no, se vale cuestionar, se vale arremeter contra el gobierno porque los Castro, como todos se equivocan. Por qué a tantos años los cubanos siguen en estas condiciones...Es tan sencillo escuchar después de la isla críticas a los gobiernos, o porqué no sacar las imágenes de las actuaciones de la policía en Cuba. Por qué llamar gusanos a quienes difieren con los Castro, en fin, demasiados por qué? Tan sencillos que es aquí escuchar en una plaza pública a un grupo de personas manifestarse pacíficamente con audio en contra del gobierno Y NO PASA NADA, sin embargo, eso pasa en Cuba,...me podré parar ahorita en Coppelia con un micrófono y decir todo lo que se me pegue la gana de los Castro y sus ministros...jejejeje, pero mientras el mundo sigue girando...(se que no lo van a publicar jeje no hay timbales para eso jejejeje, pero...el mundo sigue girando....)

  2. Aludir a comodines como “democracia” o el derecho a la manifestación o la “represión” son caminos demasiados trillados a la hora de expresar una opinión que ciertamente noto insulsa y muy alejada del tema concreto del artículo. Solo para ¿probar qué? Si hay un robot detrás del teclado.
    Eso que usted llama “oposición” en Cuba tiene falencias y limitaciones desde su surgimiento muy específicas que en la caso cubano la descalifican como interlocutor serio ante la opinión pública, esas característica tiene raíces históricas que por su palabras noto incapaz de entender; pues a aludido a comparaciones románticas sobre la manera en que a nivel mundial se expresan criterios contrarios a los gobiernos. Tal interpretación de la realidad solo puede ser hija: o de una ingenuidad enorme o de todo lo contrario.
    Es una lástima que el anonimato no me permita dirigir estar líneas a un nombre en específico. Por la valentía no se mide por exhortaciones “timbalescas” sino por la calidad de los argumentos.
    Saludos..

  3. Anónimo says:

    Muy interesante articulo, sobre todo ante quienes nos vemos precisamente con aquello que se critica de su país, la falta de "libertad" de expresión (¿con fundamento?) desde diversos lugares del mundo, en este caso mi país México, pienso yo, que no paso lo que todo el mundo o mejor dicho Estados Unidos esperaba, y eso era un verdadero éxodo, ante lo mismo y como bien señalas se mostró la hipocresía de diversos gobiernos por no hablar de medios de comunicación, es triste ver como gobiernos como el existente en mi país por un lado reclaman derechos para nuestros migrantes y por el otro se cierra la puerta a otros hermanos latinoamericanos, en este especifico caso poniendo trabas para el cubano ya sea que quiera viajar o bien emigrar, en fin, felicidades por dar un poco más de claridad acerca de lo que viven en Cuba, desde México. Tenoch.

Soy...

Mi foto

Periodista cubano, apasionado por su país y el béisbol. Analista de temas nacionales e internacionales en el periódico 26 de Las Tunas. Escribo mis opiniones en mi blog Cubaizquierda.

En 140 caracteres...

Lo más leído

Sígueme por Email

BlogoVentana

Con la tecnología de Blogger.

- Copyright © Cubaizquierda -Metrominimalist- Powered by Blogger - Designed by Johanes Djogan -